Desde automóviles hasta viviendas, la realidad virtual ayuda a enseñar el producto al comprador

 

 

Durante décadas, comprar algo que todavía no existía —un coche configurado a gusto del usuario o una vivienda prefabricada— requería un gran acto de fe por parte del consumidor. No obstante, con técnicas de realidad virtual inmersiva, las empresas logran eliminar el factor miedo y mejorar la satisfacción del cliente.

 

A muchos consumidores se les hace una montaña tener que elegir el equipamiento opcional de un automóvil o los componentes de una cocina. Por muchas muestras de tela y paletas de colores que les enseñen, no se hacen una idea de cómo quedará todo antes de que le entreguen el producto, momento en que ya no podrán hacer cambios o estos serán demasiado costosos.

Sin embargo, la llegada de la realidad virtual (VR) al sector consumo está facilitando mucho la comercialización de productos complejos, incluso los que todavía no se han fabricado.

«Un catálogo 2D o configurar una imagen plana en la web no es suficiente para decidir si comprar o no», sostiene Hervé Fontaine, vicepresidente de realidad virtual de B2B de HTC Vive, el fabricante de gafas de realidad virtual (HMD). «Una vez que consigamos integrar la VR en una experiencia, el sentido común nos dice que habrá más personas que estarán listas para comprar, porque el usuario siempre confía más en lo que ve».

CONFIGURACIÓN DE UN COCHE EN VR

La Audi VR Experience utiliza la tecnología Vive para transformar sus modelos de coches 3D en experiencias inmersivas. Una vez inmersos, los consumidores pueden elegir entre 70 opciones, además de colores y tejidos —mil combinaciones en total— para lograr su automóvil perfecto. Un paseo virtual alrededor del coche acabado permite a los compradores abrir el capó para ver el motor o agacharse para ver los bajos del vehículo.

GMC combina el poder de la iV y los medios sociales para comercializar sus vehículos y su marca. Por ejemplo, para celebrar el lanzamiento de la nueva generación del GMC Acadia 2017, GMC ha creado para su página de Facebook un vídeo inmersivo que permite a los consumidores sumergirse en el interior del Acadia. El vídeo tiene dos versiones: una con imágenes de 360° que se puede ver desde cualquier smartphone, y en la que el consumidor controla la dirección de la imagen y las características que desea enfocar, y otra pensada como una experiencia totalmente inmersiva para disfrutarla con unas gafas de realidad virtual. Además de mostrar el equipamiento interior, los consumidores pueden ver el coche en distintos escenarios y en distintas horas del día, incluida una que muestra toda la iluminación interior del vehículo por la noche.

 

«Una vez que consigamos integrar la VR en
una experiencia, el sentido común nos
dice que habrá más personas que estarán
listas para comprar, porque el usuario
siempre confía más en lo que ve».

Hervé Fontaine Vicepresidente de realidad virtual de B2B de HTC Vive

 

«El cliente quiere estar seguro de que su experiencia es exacta», afirma David Nahon, director de virtualidad inmersiva del laboratorio 3DEXPERIENCE de Dassault Systèmes (la empresa que publica la revista Compass). «Cuando alguien compra un coche y configura todas las opciones, no encontrará esa combinación idéntica en el mismo lote. Combinándolo todo con la realidad virtual se proporciona una experiencia exacta y emocional de lo uno está comprando».

SECTOR INMOBILIARIO

Los inmuebles residenciales son difícil de vender, en parte por su accesibilidad limitada. Las propiedades ubicadas en resorts turísticos, por ejemplo, no se pueden visitar cuando se alquilan durante la temporada alta. Es posible que los compradores que se quieren mudar de ciudad solo tengan un fin de semana para buscar vivienda. Las viviendas prefabricadas no se pueden ver, a menos que el constructor ofrezca visitas en realidad virtual.

Altarea Cogedim, promotora inmobiliaria francesa de propiedades comerciales y residenciales, que también opera en España e Italia, es uno de ellos. Hasta hace poco, Cogedim mostraba planos físicos y diseños artísticos para que los clientes se hicieran una idea de las propiedades antes de ser construidas. Ahora Cogedim está sustituyendo esas herramientas por la realidad virtual.

«El cliente solo tiene que elegir el plano, colocarse las gafas y ya puede visitar todas las habitaciones, comprobar el espacio para las camas o ver si le caben los sofás», explica Thomas Penet, director de marketing de Cogedim. «Esperamos que la VR esté mucho más extendida en el plazo de un año, así que nos estamos preparando para hacer frente a la demanda de los clientes».

 

 

DISEÑO DE TIENDAS

La VR también se está utilizando para diseñar establecimientos comerciales entre bastidores. El objetivo: hacer más fácil y agradable a los consumidores la compra de artículos pequeños, lo cual aumenta las ventas y la lealtad hacia la tienda y la marca.

En Shopping Innovation Lab (Silab), en el norte de Francia, minoristas y fabricantes conceptualizan todo tipo de experiencias de compra, desde el diseño de tiendas enteras hasta la posición de un determinado artículo en el estante. El laboratorio está a disposición de cualquier comercio o fabricante a cambio de una tarifa, lo que abarata el acceso a las últimas tecnologías inmersivas.

«Normalmente, analizamos cómo están expuestos los productos, cómo está organizada la tienda y cómo es el itinerario que sigue un comprador en el establecimiento, y esto es mucho más rápido y económico hacerlo en un entorno virtual», asegura Jean-Michel Flamant, director de desarrollo de Silab. «Antes probábamos los diseños de las tiendas con maquetas físicas. Si descubríamos que un diseño no funcionaba, teníamos que volver a empezar de cero».

«El 3D inmersivo es una herramienta de comunicación excelente», opina Flamant. «Probamos cinco opciones de comercialización para determinar cuál es la más eficaz. De esta forma, las marcas pueden convencer a los distribuidores más fácilmente acerca de cómo colocar los nuevos productos». ◆