La virtualidad inmersiva ayuda a diseñar mejores productos de forma más rápida y económica

 

 

Ver un producto virtual 3D en el ordenador es práctico pero, como la pantalla es pequeña, es fácil perderse los detalles de los productos complejos. Y esos detalles pueden ser muy caros de arreglar en una fase posterior… La llegada de las gafas de realidad virtual de bajo coste está acabando con ese problema, ya que permite a diseñadores e ingenieros probar sus creaciones a escala real.

 

El software de diseño 3D ya revolucionó el desarrollo de los productos. La posibilidad de ver esos modelos 3D en virtualidad inmersiva (iV) está a punto de provocar una nueva revolución.

«La realidad virtual no solo sirve para ver los modelos 3D, sino también para probarlos», afirma David Nahon, experto en realidad virtual (VR) de talla internacional, y director de virtualidad inmersiva de Dassault Systèmes (empresa que publica la revista Compass ). «Es un avance completamente innovador. Ver un modelo en el ordenador está bien, pero probar el modelo a escala real permite analizar gran cantidad de elementos —que de otro modo podrían pasar inadvertidos en una pantalla tan pequeña— antes de realizar una gran inversión en el desarrollo posterior».

Las empresas más ricas del mundo llevan casi dos décadas usando la tecnología iV en entornos CAVE de realidad virtual, pero su complejidad y alto coste han limitado su uso principalmente a expertos en diseño e ingeniería. Las gafas de realidad virtual (o HMD, del inglés head mounted displays ) de bajo coste, en cambio, presentadas por primera vez en 2016, están poniendo las experiencias inmersivas al alcance de empresas de todos los tamaños y están haciendo extensivo su uso a más usuarios de los que nunca hubieran podido participar en un entorno CAVE.

«Muchas industrias manufactureras tienen interés en la realidad virtual», asegura Hervé Fontaine, vicepresidente de realidad virtual B2B del fabricante de gafas de realidad virtual HTC Vive. «Con las líneas de producto de Vive diseñadas específicamente para grandes empresas, cualquier persona que utilice un software 3D puede ver su modelo en VR. En lugar de crear un prototipo físico para buscar errores, podrán detectarlos en VR en una fase del desarrollo mucho más temprana de lo que lo habrían hecho con la pantalla del ordenador, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero».

 

«LA VALIDACIÓN DEL CONCEPTO DE INGENIERÍA MEDIANTE LA VR HA PERMITIDO A LA

EMPRESA COMERCIALIZAR UN PRODUCTO VIRTUAL».

PAULO PIRES

DIRECTOR GENERAL DEL CENTRO DE INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA DE EMBRAER, REFIRIÉNDOSE A LAS PRUEBAS DE CONCEPTO EN VR DEL MODELO LINEAGE EXECUTIVE JET

EMBRAER DISEÑA SUS AVIONES A REACCIÓN CON MR

Cometer un error de diseño en un avión o un automóvil puede costar millones, de ahí que los fabricantes de sectores como el aeroespacial o la automoción sean pioneros a la hora de aplicar la iV al desarrollo de productos.

La compañía brasileña Embraer, tercer fabricante del mundo de aviones comerciales, militares y jets privados, ha pasado por varias generaciones de la tecnología iV, incluida su reciente transición de la VR a la MR.

A diferencia de su entorno CAVE anterior para VR, el nuevo entorno de MR de Embraer permite a los usuarios ver al mismo tiempo la sala en la que se encuentran, sus propios cuerpos y sus modelos. Esto ofrece una libertad de movimiento y una perspectiva que está revolucionando la manera en la que la empresa valida y perfecciona los diseños de sus nuevos aviones.

«Hemos acelerado el desarrollo de productos mediante la revisión inmersiva del diseño en un espacio natural que engloba componentes y sistemas digitales, así como modelos físicos de componentes interiores», explica Paulo Pires, director general del centro de ingeniería y tecnología de Embraer en Florida. «Ahora los participantes pueden interactuar con los modelos virtuales y con unos doce miembros del equipo, que pueden estar en otros lugares. Los participantes pueden inspeccionar y anotar al mismo tiempo diversas configuraciones de diseño».

Para una empresa con una presencia importante en Norteamérica y Sudamérica, sacar la VR del entorno CAVE ha supuesto una serie de ventajas. Los diseñadores ya no necesitan desplazarse entre dos continentes para colaborar, por lo que disponen de más tiempo para centrarse en el diseño. La posibilidad de que muchas personas vean la misma información al mismo tiempo también ayuda a los miembros del equipo a comprender los problemas y resolverlos más rápidamente.

Según Pires, un buen ejemplo del valor del diseño y la simulación inmersivos fueron las pruebas de concepto que realizó Embraer para el modelo Lineage Executive Jet, cuyas puertas de emergencia estaban diseñadas para que parecieran ventanas. «Aunque el avión todavía no ha entrado en producción, ya ha despertado un gran interés en el mercado, incluso con peticiones específicas de clientes», desvela Pires. «La validación del concepto de ingeniería mediante la VR ha permitido a la empresa comercializar un producto virtual».

LA REALIDAD MIXTA VIAJA FUERA DE ESTE MUNDO

Mientras que Embraer aplica el diseño de productos mediante MR al sector aeroespacial, la NASA utiliza las gafas holográficas Hololens de Microsoft para crear materiales holográficos para sus astronautas.

ProtoSpace, uno de los dos proyectos piloto de MR en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, permite a los ingenieros visualizar con más detalle el diseño de la futura nave espacial.

Normalmente, el proceso de ingeniería se lleva a cabo con modelos 3D en una pantalla de ordenador 2D estándar. Sin embargo, con ProtoSpace los ingenieros de la NASA pueden caminar alrededor de su último Mars Rover (cuyo lanzamiento está previsto para 2020), gracias a la MR.

«Gracias a esta tecnología, nuestros ingenieros han podido detectar problemas con estos diseños que de otra forma habrían causado costosos retrasos durante el montaje de la nave», afirma Jeff Norris, responsable de innovación de operaciones de misiones del JPL de la NASA. «Es una experiencia increíble comentar con otro ingeniero, que parece que está contigo en la sala, los pormenores de una nave que en realidad tardará años en construirse». ◆