La convergencia de aplicaciones móviles, redes sociales y big data en la nube revoluciona el mundo de los negocios

 

 

El panorama tecnológico cambia constantemente, pero los cambios que están teniendo lugar en la actualidad, favorecidos por innovadoras tecnologías y procesos en la nube, están transformando el funcionamiento de las empresas. Con el ejemplo de las empresas pequeñas que crecen exprimiendo todas las ventajas de la nube, las grandes empresas se dan cuenta de que cada día de retraso puede pasar factura a su ventaja competitiva.

Las empresas han captado con rapidez el entusiasmo que despiertan las aplicaciones sociales y móviles entre los consumidores y se apresuran a integrarlas en sus modelos de negocio. También ganan terreno los big data, especialmente en sectores que manejan gran cantidad de información, como los comercios y los centros sanitarios. Y la nube favorece e impulsa todas estas tendencias tecnológicas.

Con la convergencia entre movilidad, redes sociales, big data y la nube revolucionando la forma de hacer negocios, dos influyentes firmas de analistas, IDC y Gartner, han decidido poner nombre a este fenómeno. Centrándose en esta convergencia, Gartner ha bautizado esta tendencia como el «nexo de fuerzas»

Por su parte, IDC hace hincapié en el nuevo modelo de computación que facilita esta convergencia, que denomina la «tercera plataforma», y vaticina que dará lugar a nuevas soluciones para la industria.

Ambos conceptos («nexo de fuerzas» y «tercera plataforma») responden a un mismo hecho: la computación —y, por ende, la forma de hacer negocios— en el siglo XXI está cambiando radicalmente.

RECIÉN LLEGADOS

La oleada de cambio que supone la computación en la nube no está afectando a todas las empresas por igual. Las pequeñas y medianas empresas, que durante décadas han ido a la zaga de las grandes corporaciones en el acceso a la tecnología, ahora se ponen por delante en la carrera hacia la nube.

 

 

A diferencia de la primera y de la segunda plataforma, la computación en la nube no precisa grandes presupuestos en TI, plantillas numerosas ni centros de datos. En consecuencia, el costo de poner en marcha una empresa con un alto componente tecnológico ha caído drásticamente. El hardware y el software se pueden alquilar mensualmente, y existen proveedores de todo tipo de servicios. Cualquier persona que tenga una idea, una tarjeta de crédito y una conexión a Internet puede reservar un espacio en un servidor, alquilar una o dos aplicaciones (o crear la suya propia) y empezar a trabajar.

La convergencia entre la nube, la movilidad, las redes sociales y los big data, ahora mucho más asequible, fomenta la innovación y el crecimiento de los negocios. Según Frank Gens, analista jefe de IDC, en 2018 una tercera parte de las 20 empresas con mayor cuota de mercado actualmente «en la mayoría de sectores, no solo de las TI, deberán enfrentarse a nuevos competidores y a empresas que se han reinventado a sí mismas, que utilizan la tercera plataforma para crear nuevos servicios y modelos de negocio en su ramo».

¿Por qué representan un peligro estos advenedizos para las principales empresas de hoy en día? La respuesta se encuentra en un estudio, financiado por el proveedor de servicios en la nube RightScale, con sede en Santa Barbara (California), que detectó claras diferencias en el ritmo de adopción de las tecnologías de la nube por parte de las pequeñas y grandes empresas. El informe, titulado State of the Cloud 2013 revela que entre las pymes el 41 % ya son grandes usuarias de la computación en la nube, con solo el 19 % todavía en la fase de experimentación. Por el contrario, entre grandes empresas con más de mil empleados , solo el 27 % afirmaron usar la nube de forma intensiva, con el 32 % todavía en la fase de experimentación.

Mientras las grandes empresas observan y aprenden, el informe pone de relieve que las más avispadas ya están aprovechando unas ventajas que podrían ser determinantes para cambiar las reglas del juego. Entre los usuarios que más utilizan la nube, el 80 % disfrutan de una mayor rapidez de acceso a la infraestructura y una mejor escalabilidad; solo el 30 % de los usuarios que se han pasado a la nube hace poco pueden decir lo mismo. Aproximadamente el 60 % de los usuarios más experimentados en la nube declaran una mayor eficiencia del personal de TI y un mayor radio de alcance geográfico; menos del 20 % de los nuevos usuarios obtienen esas ventajas.

 

«EN LUGAR DE ADAPTAR EL TRABAJO A LAS HERRAMIENTAS, HAY QUE ADAPTAR LAS

HERRAMIENTAS A LA FORMA DE TRABAJAR DE HOY EN DÍA.»

JOHN HERSTEIN

VICEPRESIDENTE EJECUTIVO DE ATENCIÓN AL CLIENTE DE BOX

«No es una cuestión de nube interna o nube externa: la nube está en todas partes», explica David W. Cearley, vicepresidente de Gartner, en un vídeo anunciando las diez principales tendencias tecnológicas estratégicas para las empresas en 2014, lideradas por las cuatro tecnologías principales del nexo de fuerzas. «La nube híbrida es el futuro, y ahí juega un papel esencial el departamento de TI, como asesor, intermediario, proveedor e integrador de este entorno híbrido. El nexo de fuerzas es importante, porque estas tendencias marcarán una nueva era en el futuro de las TI.

POR QUÉ LA NUBE

John Herstein , vicepresidente de atención al cliente de Box, una empresa de servicios de almacenamiento y colaboración en la nube con sede en Los Altos (California), sostiene que tradicionalmente los departamentos de TI compraban el hardware y el software para configurar una «segunda plataforma»: personas que trabajaban entre cuatro paredes. Según Herstein, hoy en día las aplicaciones sociales y móviles son la norma y los big data siguen creciendo. Sin embargo, muchas compañías todavía tratan de implantar estos nuevos modelos con sus sistemas de siempre. «En lugar de adaptar el trabajo a las herramientas, hay que adaptar las herramientas a la forma de trabajar de hoy en día», aconsejó John Herstein en la CITE Conference de 2013.
A muchos expertos en TI, acostumbrados a un mundo de bastidores y servidores apilados, a la instalación de parches y actualizaciones, y a un control total del entorno de TI, les cuesta aceptar la transición a la nube, asegura Stephane Maarek, vicepresidente para Norteamérica de Outscale, una empresa francesa de infraestructuras en la nube. Pero las ventajas son obvias cuando uno comprende la tecnología que representa la nube, explica Maarek.
«Una infraestructura de nube implica implantar nuevos productos y soluciones de una forma más rápida y barata. La elasticidad de los recursos y las herramientas de automatización de infraestructuras son inherentes a la nube y ahora son aprovechadas por equipos más avanzados y dinámicos, lo cual permite reducir los costes y plazos de lanzamiento.»
Según Maarek, una demostración de la eficacia de la nube ayudaría a convencer a estos profesionales de las TI, incluso a los más escépticos. «Si una imagen vale más que mil palabras, una demostración vale más que un millón.» Al destacar las bondades de la nube, Maarek hace hincapié en que, dentro del modelo de la segunda plataforma, una empresa necesita días e incluso semanas para añadir un pequeño grupo de servidores. Outscale, en cambio, puede activar un millar de servidores Windows en apenas cinco segundos. Es un ejemplo que suele resultar convincente para muchos profesionales que ven la nube con escepticismo.

LOS OBSTÁCULOS

Aun así, muchas grandes empresas coinciden en señalar la seguridad como la principal preocupación a la hora de dar el salto a la nube (véase el artículo relacionado en la página 50). El estudio State of the Cloud, sin embargo, revela que toda esta inquietud a causa de la seguridad se desvanece a medida que uno se adentra en esta tecnología. Según el informe, «aunque la seguridad es el tema más mencionado, el porcentaje de empresas que citan la seguridad como un reto importante cayó del 38 % en el caso de las empresas poco experimentadas en la nube al 18 % en el caso de las empresas centradas en la nube.»

Por otra parte, las empresas con experiencia en la nube declaran tener la mitad de problemas con la gobernanza, el cumplimiento normativo y la integración con sus sistemas internos en comparación con las empresas sin experiencia en la nube. «Cuanto más aprenden las empresas a trabajar en la nube, mejor resuelven los problemas y más fácil les resulta utilizarla.»

Sharon Wagner, consejera delegada de la empresa israelí Cloudyn, que ayuda a las organizaciones a comprender mejor su gasto en recursos de computación en la nube, explica que las empresas deben comenzar en algún momento su evolución hacia la nube. Esta transición obligará a los profesionales de las TI a ceder algo de control a cambio de las numerosas ventajas que ofrece la nube.

«Antes o después, las empresas tendrán que tomar la decisión de invertir en más hardware —es decir, invertir en algo que no es la actividad principal del negocio— o renunciar a un cierto grado de seguridad y aprovechar las ventajas de la nube», explica Sharon.

EJECUTIVOS PARTIDARIOS

Cuando el precio de acceso a la tecnología era superior, los departamentos informáticos de las empresas podían darse el lujo de ir introduciendo cambios lentamente. En el mundo actual, donde el acceso es prácticamente instantáneo, muchos ejecutivos presionan para acelerar los cambios de sus departamentos informáticos.

Stephen Orban, director técnico de Dow Jones & Company, un proveedor de información sobre mercados financieros, sostiene que, por primera vez en la historia de la informática, los empleados pueden instalar el software fácilmente sin la ayuda del departamento de TI.

«En cualquier empresa, todos están capacitados para hacerlo», explicaba Orban en una conferencia reciente. «Todos entienden de tecnología lo suficiente como para influir en lo que construimos.»

Según Orban, esta tendencia le ha obligado a ser más innovador e inclusivo. En consecuencia, está evolucionando hacia procesos de desarrollo más ágiles, y trasladando a la nube muchas de las operaciones de su centro de datos.

Ejecutivos como Orban se están dando cuenta de que los beneficios de la computación en la nube —y los riesgos de no aprovecharlos— son demasiado grandes como para ignorarlos. Si bien nadie está sugiriendo que las empresas cierren sus centros de datos de la noche a la mañana, los expertos sí recomiendan iniciar ya la transición. Tal como indicaban las previsiones de IDC acerca de los cambios radicales que aguardan a una tercera parte de las 20 principales empresas de la mayoría de sectores, las empresas que son demasiado lentas, por muy buenas razones que tengan, se arriesgan a ser arrolladas por otras pequeñas más rápidas. ◆

Ron Miller es periodista independiente, blogger especializado en nuevas tecnologías (byronmiller.typepad.com) y redactor de diversas publicaciones especializadas. Es cofundador de socmedianews.com y lleva escribiendo sobre la nube desde 2008.