MÁQUINAS INTELIGENTES: La Internet de los objetos revoluciona los servicios de la maquinaria industrial

El vapor, la electricidad y la electrónica impulsaron las tres primeras revoluciones industriales. Ahora, Internet es el artífice de la Industria 4.0 y está revolucionando el sector de los equipos industriales y sus servicios con máquinas conectadas e inteligentes capaces de generar hasta un 30 % de beneficios para los fabricantes de maquinaria.

A BI Research calcula que, en 2020, 30 000 millones de dispositivos —desde aviones de pasajeros hasta máquinas de embalaje— estarán conectados a Internet de manera inalámbrica. Esta tendencia tiene grandes repercusiones para el sector de la maquinaria industrial: al poder dotar a las máquinas de información y conectividad, los fabricantes (OEM) pueden innovar sus servicios para mejorar la experiencia de cliente y obtener nuevos ingresos de gran rentabilidad.

Cuando un componente de un equipo industrial está conectado a Internet, puede transmitir información al fabricante sobre cualquier aspecto, desde el grado de desgaste hasta los patrones de producción. Con esta información, los fabricantes pueden ofrecer servicios proactivos a sus clientes para ayudarles a reducir las interrupciones de la actividad y optimizar la producción.

«En muchos casos, los servicios son más importantes que el propio producto», señala Dieter Spath, exdirector del Instituto Fraunhofer IAO y actualmente consejero delegado de una compañía de alta tecnología. El Instituto Fraunhofer IAO une los ámbitos de la investigación, la ciencia y la empresa. «La Industria 4.0 está ganando impulso en todo el mundo industrializado como una nueva manera de desplegar el poder de Internet con productos ciberfísicos al servicio de la fabricación.»

Con esta funcionalidad, los fabricantes de equipos industriales pueden ofrecer más servicios para optimizar las máquinas de sus clientes. «Las empresas se están centrando en los servicios para mantener su competitividad», apunta Spath. «Cabe la posibilidad incluso de regalar o subvencionar los productos y los equipos con el fin de crear demanda de servicios más rentables; los fabricantes deben apostar por la innovación y ser ágiles a la hora de proveer los servicios.»

EL VALOR DEL CONOCIMIENTO

Si una máquina controla continuamente su estado y remite esa información al fabricante, este conocerá mejor cómo la utilizan los clientes.

«El fabricante puede aprovechar esa información para ofrecer a sus clientes mejores equipos y servicios», afirma Spath. «Por ejemplo, existirá la posibilidad de supervisar, controlar y programar a distancia desde el mismo sitio miles de máquinas en todo el mundo. Las máquinas se diagnosticarán a sí mismas cualquier anomalía y solicitarán automáticamente las piezas de repuesto a través de un sistema conectado. Aparecerán nuevos servicios que monitorizarán, regularán y modernizarán las máquinas y sistemas, por lo que serán mucho más útiles.»

«EXISTIRÁ LA POSIBILIDAD DE SUPERVISAR,

CONTROLAR Y PROGRAMAR A DISTANCIA DESDE EL

MISMO SITIO MILES DE MÁQUINAS EN TODO EL MUNDO.»

DIETER SPATH

EXDIRECTOR DEL INSTITUTO FRAUNHOFER IAO

Willy Shih, profesor de administración de empresas en la Harvard Business School de Boston (Massachusetts, EE. UU.), sostiene que «cada vez es más fácil y asequible acumular una gran cantidad de datos procedentes de la planta de producción. Aplicando métodos de análisis, esos datos pueden servir para mejorar aún más la producción, buscar posibles errores y reducir los residuos. Con esos datos se desarrollarán nuevos servicios que enseñarán a los propietarios de las máquinas a sacarles el máximo partido, así como a mejorar la disponibilidad y el rendimiento del sistema para aumentar la productividad.»

Según Shih, la posibilidad de procesar conjuntos de datos de mayor tamaño permite a los fabricantes entender en tiempo real la causa y el efecto de los indicadores de productividad. «Nunca habíamos tenido tanta información. Por ejemplo, en una producción compleja de varias fases, se pueden ver los patrones de variación del rendimiento junto con sus causas. Esto contribuye a aislar los problemas y las empresas pueden tomar medidas de forma inmediata para resolverlos. Como los clientes pagarán para reducir las interrupciones de la actividad y mejorar el rendimiento, habrá empresas que ofrecerán sus servicios para recabar esos datos, interpretarlos y adoptar las medidas necesarias

UNA FÁBRICA GLOBAL

Estos avances tecnológicos «se están convirtiendo en un terreno abonado para que los fabricantes de maquinaria ofrezcan nuevos servicios de datos que hagan ganar más dinero a sus clientes», apunta John Blyler, profesor asociado de ingeniería de sistemas en la Universidad Estatal de Portland (EE. UU.), y vicepresidente y director de contenidos de Extension Media, una editorial especializada en publicaciones de alta tecnología.

Blyler explica que un sistema conectado podría acarrear mejoras inmediatas y generalizadas, y pone como ejemplo el aprovechamiento energético de las plantas de producción. «Las empresas que ayudan a los usuarios de las máquinas a aprovechar la energía más económica podrían ayudarles también a fabricar productos más baratos», afirma. «Esto significa enfocar la producción como una fábrica global conectada al sistema, e ir cambiando espontáneamente las ubicaciones y los planes de producción, los esquemas de producción, las máquinas y las líneas de suministro para reducir el coste energético.»

EL RIESGO DE LA INACTIVIDAD

En un reciente informe de investigación titulado Embracing Digital Technology , el MIT (Massachusetts Institute of Technology), la Sloan Business School y Capgemini Consulting llegaron a la conclusión de que solo el 25 % de los directivos encuestados en todo el mundo reconocen el potencial de la transformación digital para lanzar nuevos productos y servicios, lo que significa que quienes muevan ficha ahora tendrán una ventaja competitiva en el futuro.

El informe citó a General Electric (GE) como una empresa que es consciente de dicho potencial. GE promueve activamente una estrategia de servicios «que le ayudará a informar a los clientes de cómo programar el mantenimiento, evitar averías de componentes y mejorar las operaciones. La compañía espera comercializar servicios relacionados con el mantenimiento de sus productos.» Según el informe, el plan de GE es solo un ejemplo de que «la oportunidad para generar negocio a partir de las tecnologías digitales es real.»

Los fabricantes de equipos industriales que no se suban a este tren lo van a tener aún más difícil. En palabras de Blyler: «Hacer caso omiso de esta tendencia podría resultar desastroso para los fabricantes de maquinaria, ya que los centros de beneficios se verán superados por rivales más eficientes y empresas de nueva creación con unos modelos de servicio innovadores, deseosos de hacerse con este sector en plena expansión.»