ORGANIZACIONES INTEGRALES: Integrando todos sus ámbitos de actuación, los fabricantes de maquinaria industrial mejoran la competitividad

Con productos y cadenas de suministro cada vez más sofisticados y una clientela cada vez más exigente, los fabricantes de equipos industriales están más presionados para cumplir los plazos. Compass ha conversado con Mike Evans, fundador de la firma de analistas Cambashi, acerca de las estrategias adecuadas para gestionar la creciente complejidad del sector.

COMPASS:   ¿Qué problemas afrontan los fabricantes de maquinaria industrial?

MIKE EVANS:  Los fabricantes de maquinaria deben lanzar sus productos más rápidamente, reducir costes y garantizar una mayor seguridad y fiabilidad. También deben cumplir normas y regulaciones muy estrictas.

Al mismo tiempo, los clientes exigen máquinas cada vez más sofisticadas, con funciones de sensores, de monitorización y de automatización. No es fácil gestionar esta mayor complejidad, y eso hace que cada vez sea más difícil competir en el mercado.

Además, al igual que la mayoría de las empresas, hoy en día los fabricantes de equipos industriales necesitan estar conectados tanto interna como externamente. Muchas empresas que antes gestionaban internamente las ventas, el diseño, la ingeniería y la instalación, ahora externalizan todas esas funciones. Pero coordinar todos estos flujos de información es complicado. El precio de no tenerlo todo conectado es que se malgasta mano de obra y dinero, porque se duplica el trabajo y se deben corregir errores de ingeniería y fabricación.

¿Cómo pueden gestionar esta complejidad los fabricantes de maquinaria industrial para mejorar el servicio al cliente?

ME: Las empresas están optando por crear equipos que organizan sus competencias y tareas en función de las necesidades de los clientes. Muchas veces los clientes les piden que fabriquen e instalen maquinaria que funcione ininterrumpidamente.

Eso no es fácil. ¿Qué estrategias pueden ayudar a gestionarlo?

ME: Se necesita una metodología de trabajo integral que permita a los clientes ver exactamente lo que están comprando —a menudo simulado en el contexto de sus propias operaciones— antes de construir las máquinas. De esta forma, se cometen menos errores y aumenta la satisfacción del cliente.

En una metodología de trabajo integral todos los ámbitos de la empresa están conectados: clientes, cadena de suministro, datos del producto, mecatrónica y software, todo está combinado en una plataforma compartida por todas las personas que participan en el proyecto.

¿Cuáles son las ventajas desde un punto de vista técnico y comercial?

ME: Sincronizando las necesidades se fomenta la eficiencia, y así se puede incorporar una mayor funcionalidad en las máquinas y conseguir mejores resultados. Este círculo virtuoso se completa cuando, al mejorar la rentabilidad, se destina más inversión para sustituir mano de obra por capital.

La tecnología lo hace posible. Implantada correctamente, una tecnología moderna e integral facilita una monitorización remota más precisa, y las máquinas pueden, por ejemplo, compensar automáticamente el desgaste para aumentar la precisión. Con estos avances, las máquinas exhiben mejor rendimiento por el mismo precio o incluso menor. Conectando las actividades de todos los ámbitos de la empresa se aprovechan mejor los recursos. Un ingeniero puede controlar más de un emplazamiento, por ejemplo, porque puede supervisar y optimizar las operaciones y el mantenimiento de las máquinas de forma remota.

«LOS FABRICANTES DE EQUIPOS INDUSTRIALES

NECESITAN ESTAR CONECTADOS TANTO INTERNA COMO

EXTERNAMENTE.»

MIKE EVANS

CAMBASHI

¿Qué empresas son las que más pueden beneficiarse de este tipo de integración?

ME: Mucha gente piensa que esto es patrimonio exclusivo de las grandes compañías, pero las pequeñas empresas y las de nueva creación, que apenas tienen estructura, también pueden sacar provecho. Siempre hay oportunidades, y los beneficios en cuanto a producción, productividad y ventajas competitivas pueden ser enormes.

¿Se han producido avances también en las propias máquinas?

ME:  Las interfaces mecánicas, tecnológicas y de flujo de trabajo se están estandarizando, y la compenetración entre máquinas, sistemas y las personas que los fabrican es mucho más eficiente. Los académicos buscan activamente la forma de integrar todavía más el software, la electrónica y la neumática, así como las conexiones entre máquinas, sistemas y personas. Es un reto importante que, cuando esté completamente resuelto, garantizará la coherencia y previsibilidad en todas las disciplinas.

¿Qué deben hacer los fabricantes de maquinaria para posicionarse ante estas tendencias?

ME:  Implementar una sólida base organizativa que englobe todas las funciones. Los fabricantes de maquinaria tienen que organizarse para sacar el máximo partido a la tecnología en cuanto esté disponible. Las empresas que ya han implantado las políticas necesarias para conectar sus departamentos con sus productos están mejor posicionadas para cosechar éxitos en el futuro.