Youngse Kim, prestigioso diseñador de dispositivos electrónicos de consumo, crea una incubadora de startups de alta tecnología

 

 

Cuando Youngse Kim llegó a Silicon Valley siendo un joven diseñador, para las startups californianas Corea no era un país conocido por sus diseños, sino por sus bajos costes de fabricación. Ahora, tras ganar un buen número de premios por sus icónicos diseños de productos de alta tecnología, Kim se dispone a crear una incubadora para ayudar a jóvenes diseñadores coreanos a marcar tendencia en este sector.

 

Youngse Kim es uno de los diseñadores de alta tecnología más famosos del mundo. Ostenta 16 prestigiosos premios de diseño, ha creado decenas de productos de éxito, ha recibido los elogios de las principales revistas del sector e incluso es admirado por el fundador de Microsoft, Bill Gates, que calificó su reproductor de MP3 iRiver como «un producto de diseño líder en la era digital».

Han transcurrido treinta años desde que fundó INNO Design, su empresa de diseño de alta tecnología, en Silicon Valley, pero Kim no ha olvidado sus raíces. Recuerda las dificultades que pasó en aquella época cuando era un joven diseñador coreano y todavía faltaba mucho para que empresas como LG y Samsung destacaran por el diseño de sus productos (con frecuencia asesoradas por Kim). También rememora cómo se endeudó para crear su primer producto, una innovadora bolsa de golf denominada ProTech, y lo incómodo que se sintió en su pequeño stand de una feria debido a su nula formación comercial.

Por ello, ahora Kim quiere hacer todo lo posible para facilitar el camino a los futuros diseñadores desde DXL‑Lab, su nuevo laboratorio de diseño situado en Pangyo, el Silicon Valley coreano.«DXL‑Lab, que combina tecnología, diseño e inversión, se convertirá en la primera plataforma del mundo en la que todos sus participantes tendrán éxito», afirma Kim.

RETOS EN EL DISEÑO DE ALTA TECNOLOGÍA

Para Kim, DXL‑Lab ayudará a las futuras generaciones a superar sus propios éxitos.

 

 

«Son muchos los diseñadores que quieren entrar a formar parte de INNO Design, pero no podemos contratarlos a todos», se lamenta. «Para un diseñador que ha llegado a lo más alto, ayudar a otros diseñadores que empiezan es un sueño».

En su opinión, el diseño de productos de alta tecnología presenta unas dificultades específicas y no es suficiente con tener conocimientos tecnológicos (algo que comparten casi todos los candidatos a formar parte de DXL‑Labs). La tecnología se debe envolver con un diseño fabuloso que atraiga la atención del cliente, pero que también potencie y simplifique sus funciones.

«La megatendencia en el diseño es el ‘yo’», declaró Kim a la revista Wired. «Es difícil impresionar a los consumidores si el diseño no les llega al corazón». Y ahora añade: «El diseñador ya no es un actor secundario de una obra de teatro. Es el actor principal».

DISEÑAR JUNTOS

En las incubadoras de startups normalmente no saben cómo crear el binomio de forma y función que tanto atrae a los consumidores de productos de alta tecnología. Pero esto es algo que está en el ADN de INNO Design, y que Kim trasladará también a las startups de DXL‑Lab para corroborar el leitmotiv de esta incubadora, que no es otro que «diseñar juntos».

De acuerdo con la filosofía de Kim, INNO Design parte de tres premisas en cada diseño: debe ser atractivo, funcional y fácil de fabricar. Desde INNO Design se ayudará a las startups de DXL‑Lab a lograr este triple objetivo y se invertirá en cualquier proyecto que tenga potencial de crecimiento. «INNO Design se encargará de gestionar estos proyectos», afirma Kim.

PLATAFORMA DE ÉXITO

Para facilitar la creación de startups, DXL‑Lab ofrece una plataforma empresarial en la nube que conecta a los aspirantes a diseñadores con los expertos de INNO Design y los posibles inversores. Los diseñadores suben sus proyectos a la plataforma, INNO Design les ayuda a desarrollar las mejores ideas, y los inversores pueden descubrir qué proyectos se ajustan a sus criterios de inversión y seguir su evolución. Todo el proceso de colaboración se lleva a cabo en la plataforma.

 

 

El trabajo de desarrollo de DXL‑Lab se realizará en la sede coreana de INNO Design, mientras que desde las oficinas de Estados Unidos se impulsará la comercialización a nivel mundial de los productos diseñados. DXL‑Lab empieza con cuatro startups, seleccionadas por Kim tras reunirse personalmente con diez candidatos.

«Los ingenieros saben crear buena tecnología, pero no tienen ni idea de cómo hacer y vender el producto», señala Kim. Y lo sabe por experiencia propia, de cuando intentó comercializar su producto ProTech.

DISEÑAR EL FUTURO

Una de las cuatro startups que ha seleccionado Kim es Hycore, empresa que fabrica ruedas eléctricas para bicicletas. Cuando se sustituye la rueda posterior de cualquier bicicleta por esta rueda eléctrica y se le añade una batería, la bicicleta funciona sola.
«El año pasado, volviendo a casa en un vuelo transoceánico leí un artículo sobre Hycore. Al llegar, me puse en contacto con ellos y les propuse reunirnos», explica Kim, que ofreció a Hycore la patente del cuadro plegable de bicicleta de INNO Design. «Si fusionamos la bicicleta de INNO Design con la tecnología de Hycore, no solo se multiplicará el valor de ambos productos, sino también el de la marca Hycore». El producto final saldrá a la venta en marzo de 2017.

 

«PARA UN DISEÑADOR QUE HA LLEGADO A LO MÁS ALTO, AYUDAR
A OTROS DISEÑADORES QUE EMPIEZAN ES UN SUEÑO».
YOUNGSE KIM
PRESTIGIOSO DISEÑADOR Y FUNDADOR DE INNO DESIGN

 

Para Kim es una manera de contribuir a la industria de su país; aún recuerda las dificultades por las que pasó cuando no era más que un joven diseñador coreano desconocido. «Quiero poner mi experiencia en diseño al servicio de la industria coreana», asevera. «Quiero influir en los diseños que se hacen hoy en día, y aquí es donde entra DXL‑Lab».◆